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Estrategias para abordar la brecha de género, fortalecer la vinculación con actores externos y la orientación a la investigación y la calidad fueron algunas de las temáticas abordadas en el Consejo de Facultad Ampliado de la Facultad de Ciencia.

En 2023 se formalizó la creación de la Dirección de Aseguramiento de Calidad y Acreditación de la Universidad de Santiago de Chile, el mismo año en que se aprobó el reglamento sobre las nuevas dimensiones que evaluarán el sistema universitario. Sobre estos cambios se trató la charla del director de esta unidad, Dr. Marcelo Noel López, realizada el pasado 30 de abril de 2024 en el Consejo de Facultad Ampliado de la Facultad de Ciencia Usach.

“Este es el primer Consejo de Facultad Ampliado de la Facultad de Ciencia, Consejos con los cuales queremos conversar con las autoridades del Gobierno Central sobre los cambios institucionales que se quieren realizar, antes de que estos se implementen. En particular, iniciamos con el Dr. Marcelo Noel López, quien nos habló de los nuevos criterios de acreditación de la CNA-Chile. Como Facultad de Ciencia estamos implementando un sistema de aseguramiento de la calidad interno, que se inicia con la llegada de la profesional Jessenia Fuentes Aspée, quien viene a reforzar nuestro compromiso con la excelencia académica y la mejora continua”, expresó el Decano de la Facultad de Ciencia, Dr. Juan Escrig Murúa.

En su presentación, el Dr. Noel abordó los 14 nuevos criterios de acreditación de CNA-Chile, los cuales se agrupan bajo cinco dimensiones: 1) Docencia y resultados del proceso formativo; 2) Gestión estratégica y recursos institucionales; 3) Aseguramiento interno de la calidad; 4) Vinculación con el medio; y 5) Investigación, creación y/o innovación.

A modo introductorio, planteó la evolución de la matrícula en la última década (2013-2023), un panorama que mostró un 17% de crecimiento en pregrado y un 15% de crecimiento en postgrado en las Universidades Estatales CRUCH, contrastado con un crecimiento de 27% en pregrado y 54% en postgrado a nivel global. Este análisis también mostró que el 51% de la matrícula total de pregrado corresponde a mujeres, cifra que baja a un 41% en postgrado. 

Los desafíos presentados a través de este análisis dieron paso a la descripción del Sistema Interno de Aseguramiento de la Calidad en la Usach. En este, planteó los avances, como por ejemplo, el 100% de las carreras obligatorias, los programas de doctorado y magíster académicos acreditados. Por supuesto, aún existen desafíos pendientes, como son avanzar en la acreditación de los programas de magíster profesionales y especialidades médicas. 

Sobre los nuevos criterios de acreditación, destacó siete novedades y énfasis que guían este proceso: equidad de género; compromiso de la comunidad y vinculación con los egresados; vinculación con actores externos; evidencia de uso de resultados para la gestión; orientación a la investigación; orientación hacia la calidad; y asociación y colaboración nacional e internacional. Muchos de estos aspectos son abordados por el proyecto Ciencia e Innovación para el 2030, Consorcio Science Up, en el cual participa la Facultad de Ciencia. 

¿Cuál es el límite entre la liberación de los datos de investigación y la protección de los resultados que podrían transformarse en innovaciones científicas? Este y otros temas fueron abordados por el proyecto InES Ciencia Abierta en la Facultad de Ciencia Usach.

Las nuevas políticas de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) en torno al acceso abierto al conocimiento aún generan interrogantes en la comunidad. Con la finalidad de resolverlas, el Vicedecanato de Investigación y Postgrado de la Facultad de Ciencia de la Universidad de Santiago de Chile invitó a InES Ciencia Abierta a dictar una charla el 9 de mayo de 2024 en el Departamento de Matemática y Ciencia de la Computación (DMCC).

“En la Facultad de Ciencia estamos preocupados mayoritariamente por la generación de conocimiento básico y, en los últimos años, en la aplicación de este. Es ahí donde surge el desafío con esta nueva política: ¿cómo tener acceso abierto a los datos y a las publicaciones resguardando el conocimiento que podría eventualmente generar innovación tecnológica?”, señaló el Vicedecano de Investigación y Postgrado de la Facultad de Ciencia de la Usach, Dr. Roberto Bernal Valenzuela, actual Coordinador de la Facultad de Ciencia en el Eje de Vinculación con el Entorno Socioeconómico del Consorcio Science Up.

La charla “Prácticas de investigación para la apertura de las publicaciones y datos de investigación”, fue dictada por Tania Aldunate Gangas y Daniela Tamayo Yáñez, bibliotecarias del proyecto InES Ciencia Abierta. En esta plantearon diversos aspectos de la Política de Acceso Abierto a la información científica y datos de investigación financiados con fondos públicos de la ANID, publicada en 2022, y los mecanismos de implementación en la Usach.

Esta normativa indica que los instrumentos/concursos financiados por ANID deben publicar en acceso abierto las publicaciones y los datos de investigación, los cuales deberán depositarse en un repositorio  institucional, ya sea de la ANID u otro, una exigencia que, en el caso de los datos de investigación, debe cumplirse a más tardar un año después de rendir el informe.

El proyecto también insta a que, a partir de licencias, se dé autorización al uso de estos datos, lo que planteó dudas sobre su efecto ante posibles patentes. A esto las profesionales respondieron que ese tipo de datos están dentro de los que se excluyen de lo solicitado por ANID, junto con los relativos Ley de Protección de la Vida Privada, los sometidos a acuerdos de confidencialidad y otros datos que la agencia ponderará si corresponde o no difundirlos. 

“Sí se desea gestionar algún derecho de propiedad industrial o se tiene algún acuerdo con un tercero que no permita la apertura de los datos de investigación, se deberá informar a la ANID para que evalúe la solicitud. De igual forma, la política menciona que se deben publicar los metadatos y que una vez cesada esta excepción, se deberán publicar en acceso abierto”, señaló Tania Aldunate Gangas.  

Frente a la exigencia de los cuadernos de laboratorio, donde se alberga el know-how que podría señalar cómo se llegó al resultado que dio origen a la innovación, Daniela Tamayo Yáñez señaló que, “al ser una práctica, no se demanda que los cuadernos de laboratorio se compartan en un repositorio de datos. Sin embargo, su inclusión puede proporcionar un contexto valioso y detalles específicos que enriquezcan los datos que se disponibilicen”, destacó.

Más información en la Guía Introductoria de Ciencia Abierta, de VRIIC Usach:  https://www.usach.cl/news/usach-publica-guia-aborda-mecanismos-para-realizar-investigaciones-mas-accesibles#:~:text=Descarga%20la%20gu%C3%ADa%20aqu%C3%AD

El pasado 24 de mayo, el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INAPI) le otorgó la concesión de la marca al emprendimiento de base científico-tecnológico “Campyair” del Doctor Arturo Levican, académico de la Facultad de Ciencias PUCV. 

Este proceso contó con el apoyo de distintas instituciones de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), entre ellas, la Vicerrectoría de Investigación Creación e Innovación (VINCI) a través de su Dirección de Investigación y la Oficina de Transferencia y Licenciamiento (OTL), así como el Programa Rápida Implementación del Consorcio Science Up.

Por su parte, esta medida no solo garantiza la protección de los derechos asociados a la tecnología, sino que también abre las puertas para su posible comercialización en el futuro.

En conversación con el Dr. Levican, académico de la Escuela de Tecnología Médica PUCV y especialista en el área de la Microbiología, nos compartió cómo nació esta idea y de qué manera podría contribuir al ámbito del laboratorio clínico en Chile. 

Nacimiento de Campyair

La idea de emprendimiento de “Campyair” nació en el año 2021, mientras el Dr. Arturo Levican se encontraba cursando su doctorado en Canadá. Sobre ello, relató que “ahí conocí al Dr. Arthur Hinton, investigador del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), quién estaba muy interesado en conocer las características ideales para el crecimiento de Campylobacter, y ya había explorado la posibilidad de generar un medio de cultivo para su aislamiento sin el uso de microaerofilia a partir de muestras de alimentos”, explicó el académico. 

A su regreso a Chile, el Dr. Levican inició una investigación con el objetivo de demostrar la importancia de Campylobacter en Chile. “La creación de un medio de cultivo con un costo menor y que simplifique el proceso, podría ayudar a mejorar los datos epidemiológicos de esta bacteria en nuestro país”, explicó el Dr. Levican. En ese contexto, y en colaboración con el Dr. Arthur Hinton, meses después, nació “Campyair”. 

Registro de marca 

En cuanto al reciente logro del registro de marca, el Dr. Levican expresó su satisfacción y alegría, considerándolo un hito tanto en su carrera profesional como personal. 

“Me siento orgulloso de poder lograr este hito en mi carrera y agradezco a Science Up por financiar este proceso, ya que me hace sentir que hay un reconocimiento a mi trabajo, lo que no es fácil de conseguir (…) el medio “Campyair” es el producto de un proceso creativo exitoso y estoy seguro de que va a ser un medio muy utilizado en nuestro país y en el mundo”, destacó el experto. 

Asimismo, el Dr. Levican advirtió que la idea de proteger el nombre “Campyair” surgió de la necesidad de demostrar que este desarrollo se produjo en la PUCV. 

Apoyo de Instituciones 

El desarrollo de esta tecnología ha sido respaldado por diversas instituciones, según indicó el Dr. Arturo Levican, entre ellas, la Escuela de Tecnología Médica de la Facultad de Ciencias PUCV, quienes le han facilitado el espacio para desarrollar los experimentos y actividades necesarias. 

“Principalmente han aportado con financiamiento la DI y DIE a través de proyectos internos, la Oficina de Transferencia y Licenciamiento, a través de su constante motivación para desarrollar investigación aplicada. Finalmente, Science up ha financiado el proceso de inscripción de la marca CAMPYAIR”, mencionó.

En cuanto a las proyecciones que esta tecnología tendría a largo plazo, el académico indicó que “dada sus características diferenciadoras, espero que en el futuro este sea el medio de cultivo preferido por los laboratorios clínicos para el aislamiento de Campylobacter, y, por lo tanto, espero que se produzca y utilice masivamente tanto en Chile como en el mundo”, finalizó.  

Por su parte, María José Henríquez, coordinadora general de Science Up, señaló sobre esta concesión que: “estamos muy felices de este logro, fruto del trabajo del profesor Arturo Levicán, con el que hemos podido contribuir desde el “Programa Rápida Implementación” de Science Up. Este Programa, tiene por objetivo, el apoyar las últimas etapas del proceso de transferencia al sector productivo, de tecnologías generadas por investigadores e investigadoras de la Facultad de Ciencias. En este contexto, consideramos que la concesión de la marca “Campyair” es un éxito y nos alegra que haya formado parte de nuestro Proyecto de Rápida Implementación, recibiendo apoyo financiero del Consorcio, además de trabajo sinérgico con la Oficina de Transferencia y Licenciamiento de la PUCV”.

Para la coordinadora de la OTL, Vania Badilla “Las patentes no son la única forma de protección intelectual. En este caso, la mejor estrategia fue crear una marca comercial que permita identificar y diferenciar la tecnología en el mercado. La concesión de la marca es muy importante, ya que muchos emprendedores e investigadores no realizan el registro, lo que les puede acarrear problemas en el futuro, como que otra persona registre la marca que usan desde hace tiempo o que no cumplan con la normativa al usar una marca ya registrada por otra persona. Por eso es fundamental asesorarse con la OTL, para apoyarlos en la ejecución de una correcta estrategia de propiedad intelectual.” 

El 6 de junio se llevó a cabo el primer hito en las coordinaciones de la segunda versión del Torneo Femenino de Matemáticas, una iniciativa impulsada por el Consorcio Science Up, integrado por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), la Universidad de Santiago de Chile (Usach) y la Universidad Católica del Norte (UCN), a través de su eje de Liderazgo y Participación Femenina (LPF).

La segunda versión del torneo ha logrado convocar a ocho establecimientos escolares de la Región de Antofagasta: el Liceo Andrés Sabella, Liceo Domingo Herrera Rivera, Colegio Misionero José Lancaster, Colegio Harvest Christian School, Colegio Universitario Antonio Rendic, Colegio San Agustín y Colegio Inglés San José.

El inicio de las coordinaciones estuvo marcado por una reunión con los encargados/as de los establecimientos escolares participantes, quienes juegan un papel crucial en el éxito del torneo. En esta reunión participó el Director del Consorcio Science Up UCN y Decano de la Facultad de Ciencias, Luis del Campo Conejeros; la líder de la iniciativa, Dra. Cristina Manzaneda Herrera, y la Project Manager de Science Up en UCN, Pilar Gómez Yoma.

El torneo, que tiene como objetivo potenciar el desarrollo del talento matemático en niñas y promover la participación femenina en carreras de áreas STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas), es una idea que surgió de la Dra. Cristina Manzaneda, académica del Departamento de Matemáticas de la Universidad Católica del Norte (UCN) y participante activa en el Eje LPF del consorcio, quien destaca la importancia de realizar estas actividades para inspirar a más niñas a desafiar sus mentes y descubrir su potencial en el campo de las matemáticas y otras disciplinas STEM.

Debido al gran alcance y a los excelentes resultados que tuvo el  torneo en su primera versión el 2023, este segundo semestre 2024 se replicará como un piloto en la PUCV, instancia que será liderada por Paulina Sepúlveda, académica del Instituto de Matemáticas; y en la Usach por Daniela Soto, académica del Departamento de Matemática y Ciencia de la Computación.

Representantes de Facultad de Ciencia y de la Facultad de Química y Biología de la Universidad de Santiago Usach, completaron con éxito el programa que buscó potenciar los diseños de los espacios de innovación: Clip Usach. Una iniciativa que finalizó en Francia, con una pasantía desarrollada en mayo de 2024 en la Universidad de Lorraine.

“Fue una experiencia intensa, en la que nos potenciaron la creatividad. Si bien en ciencia estamos acostumbrados a crear cosas, aquí nos sacaron de nuestra zona de confort para pensar distinto y también a colaborar a la hora de resolver problemas. Hace 10 años iniciamos un laboratorio de innovación denominado Physalis, esta pasantía y todo el programa Clip Usach nos dio mayor claridad del camino estratégico y futuro que debe seguir el laboratorio”, destacó el Dr. Roberto Bernal Valenzuela, Vicedecano de Investigación y Postgrado de la Facultad de Ciencia y Coordinador del Eje de Vinculación con el Entorno Socioeconómico de Science Up.

Clip Usach es un programa que comenzó en noviembre de 2023, el cual fue liderado por la Vicerrectoría de Investigación, Innovación y Creación Usach, a través de su Dirección de Innovación y Emprendimiento (Dinem), con el Laboratorio de Emprendimiento e Innovación del Departamento de Ingeniería Industrial (Leind-Usach) y la Universidad de Lorraine. Su objetivo fue fortalecer las capacidades de gestión, financiamiento e impacto de diversos centros, espacios y unidades de innovación de la Usach, y así  levantar una red que fortalezca la cultura innovadora dentro de la institución.

El programa Clip Usach sentó un precedente en cómo vemos la investigación en la Usach y en cómo integra de forma multidisciplinaria a los diferentes espacios de innovación de la universidad. Esta pasantía internacional permitió materializar todos los meses de trabajo en el marco de CLIP, pudiendo aplicar en la práctica el trabajo en equipo, la creatividad y la resolución de problemas de manera innovadora”, rescató Rudy Martín Trasancos, académico de la Facultad de Química y Biología y representante del Espacio de Innovación Amengual.

Por su parte, el Director del Laboratorio de Biofísica Molecular de la Facultad de Química y Biología, Rodrigo Díaz, destacó lo enriquecedor que fue el programa, “pues nos permitió generar lazos colaborativos con académicos y conocer espacios de innovación que no conocíamos y que existen en la universidad y también espacios y laboratorios acá en Lorraine de categoría mundial. Además, nos permitió desarrollar capacidades y estrategias para llevar un espacio de innovación a la realidad”. 

Noticia original de la Vicerrectoría de Investigación, Innovación y Creación de la Universidad de Santiago de Chile.

Hasta el 2 de agosto se recibirán postulaciones para esta certificación orientada a estudiantes de carreras de pregrado científicas.

El Minor en  Innovación y Emprendimiento, creado por la Facultad de Ciencia y la Facultad de Química y Biología de la Universidad de Santiago de Chile, abrió su segundo proceso de postulaciones. 

“Esta especialización es una gran oportunidad para los estudiantes de pregrado, ya que les permite adquirir determinados conocimientos y habilidades que fortalecerán su formación, además de relacionarse con estudiantes de otras facultades y carreras”, rescató la Dra. Brenda Modak Canobra, Vicedecana de Docencia y Extensión de la Facultad de Química y Biología.

Una certificación intermedia diseñada en el marco del proyecto Ciencia e Innovación para el 2030, Consorcio Science Up, cuyo objetivo es proporcionar aprendizajes que les permitan detectar oportunidades innovadoras y gestionar proyectos científico-tecnológicos que resuelvan problemáticas de la industria o la sociedad. Para esto, el programa además contempla el fortalecimiento de habilidades como: la creatividad, comunicación, trabajo en equipo, capacidad emprendedora, liderazgo y negociación.

“Con todas estas competencias, podrán enfrentar desafíos integrando conocimientos teóricos y prácticos, con herramientas que les permitirán liderar procesos de innovación, ya sea en su entorno laboral o en su propio emprendimiento de base científica tecnológica”, destacó la profesora Galina García Mokina, Vicedecana de Docencia de la Facultad de Ciencia.

Las postulaciones a este segundo proceso cierran el viernes 2 de agosto de 2024.

Más información: https://bit.ly/MinorScienceUp

Con una charla inaugural dictada por un perito de INAPI, se dará inicio a esta nueva iniciativa que busca generar un espacio donde la comunidad académica comparta sus proyectos y obtenga herramientas para la protección del conocimiento, entre otros desafíos.

En el marco del proyecto Ciencia e Innovación para el 2030, Consorcio Science Up, la Facultad de Ciencia de la Universidad de Santiago de Chile lanzó el ciclo de charlas “Conectando Ciencia y Tecnología (CyTA)”. La primera instancia será dictada por un examinador de patentes del Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INAPI), y tendrá lugar el 12 de junio de 2024, a las 11:20 horas.

El objetivo de estos encuentros es generar el espacio necesario para que la comunidad académica de la Facultad de Ciencia conozca las nuevas fuentes de financiamiento, pueda compartir sus proyectos científico-tecnológicos y obtenga herramientas para la protección del conocimiento.

Primera charla 

La primera charla, presentada por Hugo Araya Lara, Examinador de Patentes de INAPI, se titula “Protección de desarrollos informáticos e IA”, y se llevará a cabo el 12 de junio de 2024, a las 11:20 horas, en el Auditorio del Departamento de Matemática y Ciencia de la Computación.

En este primer encuentro se presentará además el modelo de lenguaje natural indexado CyTA: la IA que conecta la Academia con la Industria, creada dentro de la Facultad de Ciencia y en el marco del Consorcio Science Up. Esta IA contiene información sobre las líneas de investigación del cuerpo académico de la Facultad de Ciencia, información que puede ser utilizada por las empresas para encontrar proyectos científico-tecnológicos que se alineen con sus necesidades.

El programa de incentivo al emprendimiento científico tecnológico del Consorcio Science Up, “Growing Up: Cuéntanos tu Idea 2024”, cerró sus postulaciones con un total de 130 inscripciones, cifra que se divide entre las tres universidades que componen el consorcio. 

De esta forma, el desglose de las inscripciones es el siguiente:

Respecto a la inscripción por género del total de postulantes (130), 71 inscripciones corresponden al género femenino y 59 al masculino, una cifra que demuestra el gran interés que existe en las ciencias por el emprendimiento, y por primera vez, desde que comenzó el Programa Growing Up: Cuéntanos tu Idea, la convocatoria contó con una mayoría de mujeres inscritas. 

Las mujeres representan el 54% de las postulaciones, una cifra que marca un hito y refleja un cambio significativo y positivo en la participación femenina en áreas tradicionalmente dominadas por hombres, aspecto que demuestra el compromiso e interés de las mujeres con el emprendimiento científico y tecnológico.

“Las y los estudiantes están en diálogo con las transformaciones culturales que el mundo requiere. En nuestro caso particular, el ámbito científico-tecnológico está avanzando hacia un lugar más democrático. Con este tipo de convocatorias, vemos la existencia de un interés transversal que trasciende el género. Si analizamos las principales motivaciones de las y los postulantes, constatamos que tanto mujeres como varones buscan potenciar sus habilidades blandas y contribuir a solucionar problemas del mundo real”, mencionó Vania Riquelme, profesional del Eje de Liderazgo y Participación Femenina.

Continuó agregando que: “Este escenario demuestra avances en la manera en que ambos géneros proyectan sus futuros desde un vínculo robusto entre ciencia e industria. Muchas de las estudiantes ya vienen con ideas o proyectos claros y esto da cuenta de toda una transformación sociocultural que debemos potenciar”, complementó. 

Por otra parte, sobre la situación académica que cursan los postulantes; 115 son estudiantes de pregrado y 15 de postgrado, representantes de 29 carreras distintas, lo que fomenta el trabajo multidisciplinario a través de la convergencia de ideas desde diversas disciplinas. 

Con respecto a cuáles son las carreras que tienen mayor representación, el detalle por cada Facultad muestra que, los más participativos son: Bioquímica (19) de la Facultad de Ciencias PUCV, Biología Marina (20) de la Facultad de Ciencias del Mar UCN, Geología (2) de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Geológicas UCN y, por último, el Magíster en Ciencias mención Química (5) de la Facultad de Ciencias UCN. Por su parte, Química y Farmacia (9) y Bioquímica (9) son las carreras con mayor participación de la Facultad de Química y Biología de Usach, e Ingeniería Estadística (7) de la Facultad de Ciencia Usach.

Serie entrevista “Mujeres Líderes en la Academia Usach”

Desde su vocación por la pedagogía y su pasión por la matemática, la actual Coordinadora del Eje de Liderazgo y Participación Femenina del Consorcio Science Up, para la Facultad de Ciencia de la Usach, recuerda diversos momentos de su vida académica.

La escuela es un lugar donde la sociedad se replica, incluyendo sus normas implícitas de inclusión y exclusión. Un espacio donde la relación estudiante-docente puede marcar el futuro profesional de un o una estudiante. Es esta complejidad del aula la que atrajo a la Dra. Daniela Soto, actual Coordinadora del Eje de Liderazgo y Participación Femenina de la Facultad de Ciencia Usach, al mundo de la investigación.

“Fue mi profesora jefe y de matemática, quien pudo ser mi modelo a seguir, quien se focalizaba en el ámbito social en mi Liceo. Con las y los profesores uno va generando una relación importante y yo tenía habilidades en matemáticas. Ella respondió con su apoyo y confianza en mis capacidades”, recuerda la académica Daniela Soto Soto, Doctora en Ciencias con especialidad en Matemática Educativa.

Sus habilidades no solo fueron reconocidas por sus docentes, sino también por sus compañeras, a quienes apoyaba. Al recordar esos momentos siente que ahí se gestó su vocación por la pedagogía. Un relato que coincide con quienes decidieron estudiar Pedagogía en Matemática y Ciencia de la Computación en la Universidad de Santiago de Chile, de la cual actualmente es jefa de carrera.

“Yo imparto una de las asignaturas de primer año y en ese ramo les pregunto: ¿por qué escogen esta carrera? Más del 50% de las y los estudiantes dicen que en la escuela eran ayudantes, es decir, las y los otros profes de sus compañeras y compañeros”, señala. Seguro que esa experiencia despertó el amor de sus estudiantes por enseñar.

“Ante la pregunta anterior, surge el tema de lo complejo que es optar por ser docente, y de cómo tener potencial matemático hace que algunas familias presionen a sus hijas e hijos para seguir carreras de mayor prestigio social. De hecho, es el caso de un grupo de estudiantes de otras carreras, que luego se cambian a pedagogía porque la vocación es más fuerte”, indica.

Su principal línea de investigación aborda los procesos de exclusión y de inclusión, dentro de la educación matemática y la formación de profesores de matemática. Para esto aborda la modelación matemática, práctica social que ha permitido la construcción de conocimiento matemático y que vincula la matemática con el cotidiano de las personas.

“Con modelación podemos atender a comunidades diversas, siempre y cuando estemos conscientes y consideremos su identidad y la pluralidad epistemológica. Por ejemplo, podemos abordar qué elementos toman en cuenta las personas con discapacidades auditivas o visuales para trasladarse o qué toman en cuenta las comunidades mapuches para observar el cielo. Es el cómo construyen y usan el conocimiento matemático”, relata.

En este marco, la Dra. Soto ha escrito los libros “Cosmovisión mapuche y el mundo de las gráficas” y “El discurso matemático escolar: la adherencia, la exclusión, y la opacidad”, y ha editado dos libros con equipos de docentes: “Situaciones de modelación educativa” y “Educación matemática interdisciplinar en el aula”. Actualmente trabaja en temáticas de género en el aula, apuntando a contribuir a los estudios de aula inclusiva.

“La matemática que estamos enseñando en el aula tiene una argumentación hegemónica, faltan marcos de referencia. No podemos desconocer la historia, nuestra cultura y cómo influyen en esa construcción de conocimiento. Si estamos en una cultura androcentrista con todas sus formas de dominación y exclusión, por supuesto que vamos a tener como resultado un conocimiento que se expresa de igual forma”, manifiesta.

Es en el cómo se socializan los saberes donde la doctora plantea que hay que hacer una revisión. “La falta de referentes mujeres en matemática, de las cuales se hablen en la escuela, es un aspecto a considerar, pues podría enviar un mensaje al estudiantado que implique que no han existido (mujeres referentes) en el desarrollo de la matemática a lo largo de la historia, lo que no es cierto”.

“La enseñanza y socialización del conocimiento científico, en particular de la matemática, ha carecido de perspectiva de género. Por tanto, es algo que tenemos que cuestionarnos, ¿cómo transformamos la Educación Matemática para que realmente podamos incluir y cautivar a las niñas y jóvenes para estudiar matemáticas y/o que sigan carreras científicas? Bueno, la modelación es mi apuesta para atender la inclusión en el aula, que permite considerar las pluralidades en la construcción de conocimiento matemático”, reflexiona.

Ante la auto-exclusión de mujeres de esta disciplina, debido a las presiones de una cultura exitista en la cual deben rendir más que los hombres, la académica destaca que en su experiencia lo importante es no compararse, más bien propiciar la colaboración y no la competencia.

“La comparación con los pares hace mucho daño a nivel emocional, a nivel laboral. Uno tiene que centrarse en contribuir, hacia allá deberíamos remar, y para eso el trabajo colaborativo tiene que ser una convicción. Eso te permite generar equipos sólidos y aportar a la sociedad”, finaliza.