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Joseline Tapia, geóloga y académica en UCN: “Debemos impulsar la contratación de más mujeres científicas”

“Llega un momento, sobre todo con hijos, que a las mujeres nos cuesta encontrar tiempo para producir científicamente y eso repercute directamente en los índices de contrataciones”. 

Desde niña, Joseline Tapia sentía atracción por las distintas ramas de la Ciencia, sin embargo, no siempre estuvo segura de dedicarse a la Geología: “Mi papá es geólogo, por lo que yo ya conocía la carrera, pero específicamente no me gustaba su especialidad, ya que él está enfocado en la minería”, explica. 

Por lo mismo, en primera instancia entró a estudiar Arquitectura, pero pronto descubrió que su verdadera pasión eran las rocas, los laboratorios y las salidas a terreno. “Lo que más me gusta de la Geología es su aplicación: puedes viajar, trabajar en todas partes del mundo y descubrir el planeta a través de la tierra, así que me he dedicado a los estudios ambientales o al impacto de la actividad minera en aguas, suelos y otros materiales superficiales terrestres”.  

Hoy, es doctora en Ciencias mención Geología de la Universidad de Chile y Docteur en Hydrologie, Hydrochimie, Sols et Environnement de la Université Paul Sabatier. Además, es académica del Departamento de Ciencias Geológicas de la Universidad Católica del Norte, donde dicta clases de Geoquímica y participa en varios proyectos de investigación. Al mismo tiempo, es una de las coordinadoras del Eje de Liderazgo y Participación Femenina del Consorcio Science Up. 

—¿Cuál ha sido tu experiencia como mujer en el mundo de la Geología?

—En general, al estudiar la carrera de Geología, el ambiente es bastante homogéneo: 40 por ciento mujeres y 60 por ciento hombres. Sin embargo, al iniciar las investigaciones o comenzar los doctorados el número de mujeres disminuye notablemente, y son muy pocas las que alcanzan puestos de liderazgo. Desde ese punto, lo difícil es compatibilizar las exigencias que tiene un mundo tan masculinizado con las labores del hogar. Llega un momento, sobre todo con hijos, que a las mujeres nos cuesta encontrar tiempo para producir científicamente y eso repercute directamente en los índices de contrataciones. 

La mayoría de los índices te miden por cuántos papers publicas al año y, para las mujeres, es muy difícil mantener un ritmo de publicaciones competitivo, sobre todo los dos años después de tener un hijo. De hecho, durante la pandemia nosotras también hemos bajado nuestros índices de manera importante, lo que no ha ocurrido con los hombres que están en cualquiera de las disciplinas científicas. 

—El propósito principal del Consorcio Science Up es impulsar capacidades de innovación, emprendimiento y transferencia tecnológica, ¿cómo podemos vincularlo con la Geología?

—Esta es una arista que creo que falta desarrollar en el ambiente universitario. Se tiende a dar prioridad a los proyectos de investigación financiados por alguna entidad estatal y se posterga la posibilidad de desarrollar proyectos con industrias. Por lo mismo, sería muy beneficioso para nuestras instituciones que, a través de Science Up, podamos potenciar la investigación aplicada en colaboración con el sector privado. Creo que eso se puede transformar en un punto fuerte para no depender tanto del Estado, cuyo aporte tiende a ser variable, ya que depende de cómo se encuentra la economía del país. 

—También eres una de las coordinadoras del eje de Liderazgo y Participación Femenina de Science Up, ¿qué te parece este tipo de instancias y cómo se puede seguir avanzando?

—Este es un tema muy necesario. Muchas veces en las universidades se cuenta con poca información o bases de datos confiables respecto al número de mujeres en cada facultad o a las acciones que se han llevado a cabo para disminuir las brechas de género. Recién se le está empezando a dar la importancia que tiene, por lo que este eje de Science Up va a servir para establecer una línea base que nos permita ir mejorando a futuro.

Actualmente, se tiende a solicitar que en cada instancia que se lleva a cabo, como en el claustro de doctorado o magíster, debe haber un número equitativo entre mujeres y  hombres. Pero el problema es que, al menos en Geología, solo somos tres mujeres y debemos estar en todas las comisiones, lo que significa que trabajamos el doble. Como los hombres son muchos más, ellos tienen la posibilidad de repartirse las obligaciones, pero nosotras tenemos que estar en todas. Claramente debemos impulsar la contratación de más mujeres científicas y que realmente exista una paridad de género, así se despresuriza a las que estamos actualmente, por lo que el trabajo de Science Up es primordial. 

—¿Qué consejo le darías a las jóvenes científicas que recién están partiendo o que aún no se deciden a estudiar una carrera científica?

—Les diría que, si les atrae alguna carrera científica, que se atrevan, porque ahora tienen muchas más facilidades que en el pasado. No digo que sea más fácil, pero hay mejores condiciones. Actualmente, existen científicas que les pueden informar sobre los distintos aspectos de una especialidad, mujeres que pueden ser sus mentoras. Personalmente, no tuve la oportunidad de admirar a alguna profesora, porque casi no tuve, por lo que creo que hoy deben aprovechar eso, la capacidad de inspirarse y tener modelos a seguir.